Impresión
Cómo imprimir un código QR sin perder calidad
Un código que escanea perfecto en la pantalla y falla en papel casi nunca es culpa del código. Es del archivo elegido, de la tinta o de una casilla de la ventana de impresión.
Por qué falla en papel algo que en pantalla iba bien
Una pantalla emite luz y dibuja bordes perfectos; un papel refleja la luz que le llega, así que ya parte en desventaja. Además, tres cosas degradan el dibujo por el camino: la conversión a la resolución de la impresora, la tinta que se extiende al tocar el papel y la textura del propio papel. Sumadas, tumban un código que estaba justo de tamaño.
Vectorial o mapa de bits: la decisión que lo cambia todo
Un SVG o un PDF guardan el código como figuras geométricas, así que la impresora los dibuja a su máxima resolución y el borde sale limpio lo mismo en una tarjeta que en una lona de dos metros. Un PNG o un JPG guardan una rejilla de píxeles: si tiene menos de los que la impresora necesita, esta inventa los que faltan y los bordes salen escalonados.
La regla práctica: para imprimir, descarga SVG o PDF, y deja el PNG para las pantallas. Evita el JPG: su compresión está pensada para fotografías y ensucia justo las transiciones bruscas de blanco a negro, que es todo lo que tiene un QR.
Si solo tienes un PNG
Puede servir, pero tiene que ser grande de origen. La referencia en impresión son 300 puntos por pulgada: para un código de 3 cm de lado, unos 350 píxeles; para uno de 10 cm, unos 1.200. Descárgalo al tamaño más grande que ofrezca el generador y no lo amplíes después: ampliar no añade información.
El módulo es la unidad que de verdad importa
Cada cuadradito del código se llama módulo. Lo que decide si un lector puede leerlo no es el tamaño del cartel, sino cuántos milímetros mide cada módulo impreso.
No existe un milímetro mágico por debajo del cual un código deje de funcionar: el mínimo depende de la resolución con la que imprimes y de la del lector que va a escanear. DENSO WAVE, que desarrolló el formato, da dos recomendaciones concretas: cuatro puntos de impresión o más por módulo, y el código tan grande como permita el espacio.
Su propio ejemplo: a 300 puntos por pulgada con 5 puntos por módulo, el módulo mide unos 0,42 mm; a 600 puntos con 4 puntos baja bastante, pero entonces hace falta un lector que resuelva ese detalle. Del lado del escáner, los de alta resolución llegan a unos 0,1 mm por módulo y los corrientes piden del orden de 0,25 mm. En un mostrador, con una láser de oficina y el celular del cliente, basta con imprimirlo lo más grande que deje el cartel.
La consecuencia útil: cuanta más información metas, más módulos tendrá el código y más pequeño será cada uno. Si el cartel tiene que ser pequeño, acorta el destino antes de generarlo.
La zona silenciosa: cuatro módulos por cada lado
Alrededor del código tiene que quedar un marco vacío, sin texto, sin marco decorativo y sin dibujo. Se llama zona silenciosa y permite al lector saber dónde empieza y dónde acaba el símbolo. La referencia del estándar es al menos cuatro módulos de ancho en los cuatro lados.
Se mide en módulos del propio código, no en milímetros fijos, así que uno denso necesita un margen físicamente mayor. Es la parte que más se recorta para que el código «se vea más grande», y el resultado es el contrario. Si no cabe con su zona silenciosa, no cabe.
Cómo acortar el destino sin quedar en manos de nadie
Quita primero los parámetros de seguimiento: no aportan nada al cliente y engordan el código. Después, si tu web lo permite, usa una dirección corta de tu propio dominio o una redirección que administres tú, del tipo tunegocio.com/menu: es corta, es tuya y puedes cambiarle el destino sin reimprimir.
Lo que conviene evitar en un cartel permanente es depender de un acortador externo. Si ese servicio cierra o retira su plan gratuito, todos los carteles impresos dejan de funcionar a la vez y no hay nada que puedas hacer.
Tinta, papel y bordes que se comen
La tinta líquida se extiende por las fibras de un papel sin recubrir: las zonas negras crecen y las blancas encogen. En un texto no se nota; en una rejilla de cuadrados de medio milímetro, mucho.
- Impresora láser: el tóner es polvo que se funde sobre el papel, así que apenas se extiende. Normalmente da bordes nítidos y aguanta la humedad sin correrse.
- Impresora de inyección: también imprime códigos perfectamente legibles si la resolución, la tinta y el papel acompañan. Usa papel con algo de recubrimiento, no bajes la calidad de impresión y comprueba el resultado escaneándolo.
- Papel con textura: el verjurado, el reciclado grueso y los acabados rugosos rompen los bordes de los módulos. Para códigos, papel liso.
Negro sobre blanco, y por qué el color es un riesgo
El lector busca contraste entre módulos oscuros y fondo claro. Negro sobre blanco ofrece el contraste más fiable y es la combinación recomendada, que es también lo que recomienda DENSO WAVE. Hay un motivo técnico: muchos escáneres iluminan el código con luz roja, así que si fondo y módulos reflejan o absorben el rojo por igual, el lector no tiene nada que distinguir. Por eso un gris sobre beige se ve bien y se lee mal.
Sobre invertirlo —claro sobre fondo oscuro—: el estándar está planteado para módulos oscuros sobre fondo claro. Algunos lectores aceptan códigos invertidos, pero la compatibilidad es menor y hay que probarla en varios dispositivos. Si el diseño es oscuro, la salida sin riesgo es un recuadro claro alrededor del código.
En imprenta profesional, pide el código en negro de una sola tinta (solo el canal K), no en «negro rico». El negro rico necesita que las cuatro planchas casen perfectamente, y una desviación mínima deja un halo de color alrededor de cada módulo.
La casilla que arruina más carteles: «ajustar a la página»
Muchos diálogos de impresión traen activado un escalado automático que reduce el documento para que quepa en el área imprimible. El código puede salir de un tamaño distinto del que calculaste, o desplazado, y eso puede comerse parte de la zona silenciosa. Después de imprimir, comprueba la medida del código y que el margen vacío siga completo.
Antes de imprimir, en la ventana de impresión:
- Pon la escala al 100% o «tamaño real». Desactiva «ajustar a la página».
- Comprueba que el tamaño de papel del diálogo es el que tienes puesto de verdad.
- Elige calidad alta o normal: el modo borrador adelgaza la tinta y desdibuja los bordes.
- Desactiva cualquier ajuste automático de color, contraste o «mejora de imagen».
- Imprime una prueba y mide el código con una regla para confirmar el tamaño.
En casa o en imprenta
Para carteles de mostrador, tarjetas y cartas, una impresora de oficina llega de sobra y te deja reimprimir el día que cambies un horario: la razón para tener una es la autonomía.
Para escaparates, lonas, vinilos grandes o tiradas de cientos de unidades, imprenta. Mándales el PDF o el SVG, nunca una imagen incrustada en un documento de texto, y diles el tamaño final en centímetros. Lo que tienes que defender es que la zona silenciosa no se recorta: forma parte del código. Los materiales concretos están en materiales recomendados para carteles QR.
Antes de la tirada larga, una prueba corta
Imprimir mil tarjetas sin haber escaneado una es la forma más cara de descubrir un problema. Imprime una sola y escanéala con dos celulares distintos, en el sitio donde va a estar y con la luz de esa hora. La secuencia entera está en cómo probar un código QR antes de imprimirlo.
Lista de comprobación de impresión
- El archivo es SVG o PDF; si es PNG, viene del generador al tamaño grande y sin ampliar.
- El destino es lo más corto posible, para que el código tenga menos módulos.
- El código es negro (una sola tinta) sobre fondo blanco o muy claro.
- La zona silenciosa está completa: al menos cuatro módulos de margen vacío en los cuatro lados, sin texto ni marcos encima.
- La escala de impresión está al 100%, con «ajustar a la página» desactivado.
- La calidad no está en modo borrador ni económico.
- El papel es liso, sin textura marcada.
- He medido el código impreso con una regla y coincide con el tamaño previsto.
- En la prueba impresa, la zona silenciosa sigue completa después del escalado.
- He escaneado la prueba impresa, no la pantalla.
- Si va a imprenta: PDF o SVG, tamaño final indicado y margen protegido.